La Fisioterapia es beneficiosa para mantener la movilidad articular y muscular en pacientes con Esclerodermia


La vicesecretaria del Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España (CGCFE), Almansa Núñez, con motivo del Día Europeo de la Esclerodermia el pasado 27 de junio, destacó los beneficios de la fisioterapia para mantener la movilidad articular y la integridad de las estructuras que la forman en pacientes con Esclerodermia.

De esta manera, Núñez reseñó que los músculos, articulaciones y pulmones son los órganos que más se pueden beneficiar de la fisioterapia en personas que padecen esta enfermedad, aunque son recomendables también, además de la fisioterapia, la termoterapia y el masaje, debido a su efecto vasodilatador, para paliar las lesiones cutáneas.

Según explicó la vicesecretaria del CGCFE, uno de los principales objetivos de tratamiento de fisioterapia es el sistema articular y muscular, donde tendrán cabida todas aquellas técnicas de fisioterapia encaminadas a mantener la movilidad articular y la integridad de las estructuras que la forman.

Así, están especialmente indicadas la hidroterapia, la electroterapia antiálgica, la hidroterapia, los baños de parafina, cinesiterapia y estiramientos musculares, para contribuir a la mejora de calidad de vida del paciente. También es recomendable la fisioterapia respiratoria cuando la afectación pulmonar esté presente.

La Esclerodermia es una enfermedad que afecta a todo el tejido conectivo del organismo, provocando su endurecimiento. La localización más llamativa es la piel, donde causa la degeneración del tejido conectivo de la dermis, pudiendo afectar también a los vasos sanguíneos, músculos, articulaciones y vísceras.

Algunos de los síntomas cutáneos de la enfermedad son palidez, pérdida de cabello, endurecimiento de la piel, y ulceraciones o llagas. En cuanto a los síntomas musculares y óseos, los más comunes son dolor articular, rigidez e inflamación articular, que puede mejorar con la fisioterapia; y, en lo que respecta al plano respiratorio y digestivo, se pueden experimentar tos seca, dificultad respiratoria, estreñimiento, diarrea, dificultad para tragar, o intolerancia fecal.